viernes, 1 de abril de 2016

SÍNDROME DE PURPURINA

De la red

Llevaba un tiempo sintiéndose mareada, a ratos el mundo que ella veía daba vueltas, lo que antes estaba arriba ahora estaba abajo y como curiosidad destacar que últimamente, cuando descansaba, lo hacía en posición de ovillo, y descubrió que estaba de un calentito...

Comía poco, bebía agua, tenía sueños repetitivos en los que volaba. De repente le crecían unas alas inmensas con colores chillones que le costaba dominar al principio. Pero a eso de las cuatro de la madrugada ya planeaba, no proyectos futuros, sino que sentía cómo el aire la sujetaba con sumo cuidado, besaba su boca y limpiaba su alma.

Su malestar aumentó, fue consciente de quién lo producía una mañana al cruzarse con él cuando salía de la cafetería. Su corazón empezó a propinarle martillazos a su pecho, se ahogaba por momentos y un pinchazo muy certero aparecía en medio del pendiente de su ombligo, obligándola a curvarse hacía el suelo, sin poder levantar la vista para grabar en su mente el color de sus ojos prohibidos.

Decidió ir al doctor, la examinó con paciencia y le preguntó el motivo de su ligera levitación.

¡Ella ni siquiera lo había notado! ¡Era cierto, no pisaba el suelo, ahora entendía las miradas curiosas cuando bajaba las escaleras velozmente sin dar ningún respingo!

"Todo empeora cuando me cruzo con él", fue decir estas palabras y el Dr lo tuvo claro, le mandó hacer una radiografía y aguardar un ratito en una sala de espera que tenía las paredes en colores claros.

Diagnóstico: Síndrome de purpurina.

Entonces las vió, cientos de mariposas volaban dentro de ella. Por eso levitaba, por eso se mareaba, por eso tenía sueños en los que planeaba, por eso no podía mirarlo a los ojos aunque su deseo era grande, resulta que sin haberlo buscado estaba enfermizamente enamorada.



16 comentarios:

Sbm dijo...

Muy chulo. De verdad. :-)

Liliana dijo...

Ayyyyyyyyy, qué bonito!

feliz finde =))))

Noelplebeyo dijo...

esto nos lleva a la mejor canción de Prince, no lo dudes

Las mariposas en el estómago son un síntoma de frenesí y pasión, de empezar a alcanzar el cielo estando en la tierra....de ser hetéreo

cuando eso se consigue se vuela


y como diría Gelman....a la que vuela...si no vuelas, pierdes el tiempo conmigo

Miguel Ángel Pegarz dijo...

Le pegas completamente la vuelta al tópico. Me quito el sombrero.

Juana la Loca dijo...

mis mariposas se quedaron muertas....
a veces creo que es lo mejor... estar enamorada es un estado de salud mental irracional...
besos

Ingrid Dietrich dijo...

¡Qué bonitoooo! A sus pies. Conozco el síndrome en primera persona, alguna vez vuelve a dar la cara. XXX

Yolanda dijo...

Guauuuu.... No dejas de sorprenderme... Que buena....

A. dijo...

Las conozco, me habitaron en algún momento. Frágiles y poderosas a la vez.
A veces, nos hacen dar pasos sin siquiera movernos.

Un beso.

María dijo...

Muchas gracias! Por la visita y por esas cuatro palabras que suenan tan bien.

:)

María dijo...

Ayyyy, cuánto me alegro!!!

Besosss

María dijo...

Estos comentarios tuyos alimentan mi humilde casa.

Gracias mil, besos.

María dijo...


Se podrían escribir tantas historias sobre este tema...

Gracias mil.

María dijo...

Mientras dura no se cambia por nada, después es bueno volver a pisar la tierra.

Besos

María dijo...

Suertuda!! No cualquiera puede decirlo.

Besazos

María dijo...

Jajaja, nada que ver con nuestros ratos frente al público, ehhh??

Besazos

María dijo...

Qué bonito comentario, tanto cómo tú!

Cuídate! Besosss