sábado, 8 de noviembre de 2014

ALGO BONITO


Cuando esta mañana desperté olía la habitación a gominolas, estiré la mano hacia la izquierda y me topé con un saco repleto de regalices rojos, moras, corazones picantes, tiburones sin dientes y sandías refrescantes.

Mi pijama se había transformado en un traje gris de rayas y se pegaba a mi cuerpo con intención de asfixiarme para evitar que me levantara y me hiciera con el tesoro allí encontrado.

Pero venció el color, venció el azúcar, rompí a base de tirones la tela que me cubría y así, desnuda, alcé el saco al hombro y me fui a descubrir lo que había dentro.

Él y yo en una pequeña estancia decorada con un gusto exquisito por unas manos desconocidas, para que fuera capaz de valorar y disfrutar cada minuto que me esperaba por delante:

Piruletas de corazón: que endulzan los paladares y a la vez te dicen que alguien te quiere un poquito, así, sin grandes alborotos, sin esperar respuesta, sólo porque es precioso decir y hacer cosas bonitas.

Escalofríos: que provocan que tu piel cambie de aspecto, sólo un buen abrazo sincero y apretado conseguirá restablecer la normalidad.

Ladrillos de regaliz: que simbolizan los cimientos de tu vida. Sólidos y numerosos: madurez, blandos y escasos: juventud.

Picotas: que en cuanto las saboreas te trasladan de golpe a la primavera, a esos campos floridos con las abejas revoloteando a tu alrededor. 

Ositos de colores: evocan a la niñez, apretujar peluches las noches de tormenta, contarle secretos, sentirse segura.

Troncos de chocolate: que te devuelven la energía perdida cuando el día ha sido duro y consiguen pintar de nuevo tu sonrisa.


Desconozco quién notó que necesitaba un regalo así y fue capaz de elegir con detalle cada gominola, quién desea mandarme mensajes ocultos entre azúcares y colorantes, quién se arriesgó a ser descubierto al colocarla al lado de mi cama, sólo y ni más ni menos que, para sorprenderme gratamente al despertar esta mañana.

10 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

Mi debilidad, los ositos de colores.

Desconozco la procedencia, pero qué mejor ubicación de una golosina que a la verá tuya.

Con tu permiso, lo imprimo. Algunos alumnos míos necesitan de tu sensibilidad.

El beso más dulce que pueda dar, es tuyo

Sakkarah Carmen Magia dijo...

¡Cómo te cuidas!

Una imagen sugerente esa de ir desnuda y con un saco

Me encanta… claro que es precioso decir y hacer cosas bonitas, y no siempre lo tenemos en cuenta.

Me encantan las comparaciones de las chuches con la vida misma

No hay nada como las sorpresas…

Deseo que la vida nunca te deje de sorprender.

Muchos besos

Juana la Loca dijo...

Un relato maravillosamente dulce. ...
me pierden. ... pero soy de engordar rápidamente, si que no abuso demasiado de ellas.
besos de azúcar

alp dijo...

Desde luego un gran y colorido detalle... Un saludo desde Murcia....

Noelplebeyo dijo...

Y aún no he probado alguno, hasta este momento. Lo saboreo, con zancos y puntillas

Gracias y besos dulces

María dijo...

Todo un privilegio estar presente en una hoja si puedo servir para transmitir sensibilidad.

Feliz

María dijo...

Desnuda y con un saco cargadito... Para empezar a vestir con ropa de temporada.

Un abrazo inmenso.

María dijo...

Como todo en la vida, con moderación, aunque en ocasiones me rindo a sus pies.

Besos azucarados.

María dijo...

Un hermoso comentario.

Siempre bienvenido. Un saludo.

María dijo...

Date prisa, que el tiempo causa estragos y endurece lo blandito, jeje.

De nada, es tuyo.