viernes, 26 de febrero de 2016

LUZ

De la red


Aquella noche se fue la luz. De repente la oscuridad lo era todo y tuvimos que hablar más de la cuenta para poder situarnos en ese espacio desconocido, sin recovecos o esquinas donde escondernos.

Lo que empezó con un grito, acabó con besos en la boca. No existía la necesidad de cerrar los ojos, pero sin querer, ellos lo hacían. Siempre he mantenido la certeza de que así se diferencia el amor del deseo, el amor se siente por dentro, el deseo sólo llega a las afueras.

Los sonidos se amplificaron y las palabras que me decías las imaginaba como nubes de algodón flotando por el aire dándose la mano y comiendo golosinas. ¡Sonaban tan bonitas!

Pero la luz volvió, y con ella la realidad. Esa rutina que nos ciega la mirada y no nos deja palpar la piel o ponerle el acento a la sílaba adecuada.

Voy a sustituir las bombillas por piñatas, así cuando anochezca, la penumbra nos ayudará a romperlas. Cogeremos lo que se desparrame por el suelo y llenaremos hasta los bordes nuestros cofres de pequeños tesoros con derecho a compartirlos.

Las mañanas serán así más luminosas, los ojos sufrirán dolores extremos, pero el corazón latirá desbocado al descubrir que lo que se vivió por la noche fue realidad, no sólo un sueño.


12 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

que costumbre con apagar la luz, si es en ella donde se percibe a la perfección todas las imperfecciones

Y lo de la piñata, a mí me da miedo. Será porque sin querer siempre se golpea más de la cuenta o das un golpe a quien anda al lado


besos

ana dijo...

La luz disipa la oscuridad, pero en la oscuridad es donde se ve como brilla nuestra alma. Un abrazo y sigue brillando con tus entradas.

Liliana dijo...

Estoy contigo, pon piñatas!

buen finde =)))

Juana la Loca dijo...

creo que últimamente tengo demasiadas luces encendidas... en mi vida...
besos.

Nadia Alejandra dijo...

Qué bonito, María.
Esto me recuerda a la famosa frase de El Principito: "Lo esencial es invisible a los ojos" :)

Miguel Ángel Pegarz dijo...

Hermoso texto. A veces es positivo no tener tanta iluminación y así poder pasar por alto defectos y desavenencias. Nos iría mejor.
Salud.

María dijo...

Con luz o sin ella piensa que la perfección de las imperfecciones existe. Y las piñatas también.

Un beso

María dijo...

No nos olvidemos de pulirla cada día y mostrarla al mundo orgullosos!

Besazos

María dijo...

Lo haré!

Disfruta!! Besos

María dijo...

Sólo hay que darle al botón.

Tú puedes. Besos

María dijo...

Sabes que es mi libro favorito??? Qué ilusión este comentario!

Besazos

María dijo...

Gracias. Cierto, muchas veces es mejor no ver.

Un saludo.