jueves, 16 de marzo de 2017

MACEDONIA

De la red

Una tarde calurosa en una ciudad cualquiera, una persona sin nombre decidió hacerse una macedonia bien fresca.

Cortó manzanas, peras, melocotones, ciruelas, añadió zumo de naranja y unas cuantas cerezas. Picó un poquito de hielo, echó una pizca de nata, lo movió todo con mucho cuidado y con gran delicadeza.

Gracias a las manzanas depuró toxinas y eliminó el colesterol. En cuestión de horas se sintió más liviana, más guapa, se puso el bikini de flores y se fue a la playa a tomar el sol.

Las ciruelas, además de estar muy ricas, curaron su anemia y subieron su ánimo. Después de pensarlo un rato se armó de valor y así como si nada lo llamó y él contestó.

Gracias a los melocotones sintió cómo cicatrizaban sus heridas anteriores, su piel creó un pelo muy suave que tentaba ser tocado por conocidos e indeseables. Empezó a desprender un olor tan atrayente que se tuvo que bañar en el mar para oler a algas marinas, en vez de a fruta prohibida.

La pera le ayudó a hacer bien la digestión. Todo lo que le iba pasando aquel día tan surrealista lo iba digiriendo a la velocidad de la luz. No lo pensaba, sólo sentía y sintiendo como lo hacía no pudo evitar un patatús.

Menos mal que la naranja y las cerezas tienen vitamina C y antioxidantes, porque necesitó una Camilla no oxidada para salir de allí llamando la atención. Los facultativos le pusieron hielo en la frente y afortunadamente, reaccionó.

Al despertar se dio cuenta de su fallo, había olvidado poner en su macedonia fruta de la pasión. La ausencia de esa pieza tan pequeña en ese puzzle tan grande, le causó un desmayo pero también la ayudó.


8 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

La pasión con dulzor es siempre más estimulante

En todo caso, los ingredientes siempre de primera

Besos

ana dijo...

En la macedonia de la vida hace falta poner de todas las frutas y la de la pasión es fundamental, para poder realizar y llevar a buen termino todo lo que nos propongamos. Un abrazo

Liliana dijo...

Vaya patatús, menos mal que hay fruta para curarlo! ;)

=)))

Juana la Loca dijo...

así me va a mi... apenas pruebo la fruta, por eso es que no estoy radiante, ni explosiva, ni liviana... en definitiva, estoy hecha un asco...
aunque en cuanto llegue el verano y tenga sandía fresquita en la nevera, creo que me reprondré jajajaja
besos.

María dijo...

Totalmente de acuerdo :-)

María dijo...

Lo ves como yo.

Abrazazo.

María dijo...

...y de la pasión, ni más ni menos!!

Besosss

María dijo...

A por ella entonces! Ya queda poquito para reponerte!

Besos