lunes, 22 de junio de 2015

MI SOMBRA HERIDA


Tengo que plantearme en serio lo de quedarme quieta durante un buen rato y sentarme por fin a hablar con mi sombra. Es que últimamente noto que tira hacia otro lado y voy por las calles algo inestable, como dando respingos...

Lo tengo todo planeado, eso sí, tendrá que ser un día en el que brille el sol. Me acercaré hasta su mano y suavemente la cogeré de los dedos: ¡qué vaya sintiendo el calor, el sudor, qué pierda poco a poco el miedo!

Nos sentaremos en medio de una plaza sin apenas gente, no vaya a ser que alguien nos oiga y se una a la conversación. Eso suele pasarme, cada vez que busco soledad, me invaden.

Frente a frente, intentaré encontrar su mirada, sé que no llegará a través de sus ojos, será más complicado que nunca, pero creo que la conozco demasiado y sé dónde esconde mi sombra sus gafas polarizadas.

- Mira chica, le diré convencida, últimamente noto que quieres ir por libre y cada día al ponerme en marcha arrastro, con mucho esfuerzo, tu ligero peso. Pudiera parecer un contrasentido, pero me explico: te enganchas en las farolas, metes parte de tu cuerpo dentro de coches de desconocidos, te alargas cuando no corresponde, menguas cuando necesito que te muestres altiva y orgullosa ¿qué hago contigo??

Sé que agachará su cabeza-sombra, sé que encogerá su cuerpo-plano, sé que escucharé su voz temblorosa: "Te empeñas en salir de la zona de confort, esa que yo tan bien conozco, la que domino a la perfección. Y ahora pisamos suelos inestables, nos asomamos a precipicios los días de mucho aire y saltamos a la paticoja con patines por La Plaza Mayor. No puedo seguir tu ritmo"

Después de la charla buscaremos juntas una solución. 

Yo me comprometo a graparla a mí bien fuerte, ella no se deformará si no es necesario. Yo la avisaré de los lugares que vamos a descubrir, ella se esforzará por disfrutarlos. Yo le contaré las virtudes de arriesgarse aún con miedo, ella comprenderá que es mi compañera de vida y que estando juntas es más fácil decir eso de: yo puedo.


6 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

Supongo que la sombra de la que hablas es inherente a tu proyección. Haces bien en platicar con ella, tratar de hacerla ver que en algún momento incluso se tornará un tono arco iris e incluso que se dará cuenta que la sombra siempre es alargada, sobre todo en la intimidad de una luz proyectada con una romántica vela.

Herida no estará. Más bien discreta y coqueta

Juana la Loca dijo...

hay sombras muy huidizas.... la mía hace mucho que le perdí la pista, o será que ya no trasnocho, al menos en la calle....
besos.

María dijo...

Sombra al fin y al cabo...

María dijo...

Estará pegada a ti, dándote un abrazo eterno ;)

Besos

Carmen Magia dijo...

Me encanta tu imaginación :), tu sensibilidad y tu sabiduría...

Precioso!!

Muchos besos

María dijo...

Cuanto piropo! :)

Graciassssss