viernes, 5 de mayo de 2017

GLUP

De la red


Buceando una tarde bajo aguas cristalinas descubrí un rayo de sol que llegaba hasta el fondo. Su punta final tenía una especie de yema arrugada que acariciaba a los corales marinos provocando tiritonas en cadena que los surfistas aprovechaban encantados antes de regresar con sus tablas a la arena.

Los peces que por allí pasaban se ponían su mejor bañador y se tumbaban encima de algas no urticantes para broncear sus escamas y sus aletas, protegiendo con cuidado sus agallas, porque si estas se quemaran dejarían una imborrable huella.

Las medusas que por allí pasaban se empeñaban en comprar gafas oscuras, pero no cayeron en la cuenta de que no tienen orejas, ni de soplillo ni puntiagudas, donde sujetar el artilugio que oscurecería sus mediodías.

Las estrellas de mar envidiaban a los corales, son tan orgullosas y presumidas que no están acostumbradas a pasar desapercibidas. Estiraban sus brazos hasta donde podían anhelando ser tocadas por la yema arrugada. Lo que no sabían era que la luz además de cosquillas, provoca noches en vela y si te duermes, pesadillas.

Los enormes tiburones se pusieron en fila india enseñando los dientes con orgullo. Un blanqueamiento dental gratuito no iba a ser desperdiciado por los escualos cartilaginosos aunque provocara dolor, quemazón, escozor y hasta lloros. 

Como se me acababa el oxígeno, tuve que salir a la superficie de inmediato. Empecé a contar tan contenta todo lo que había visto allí abajo y nadie creyó mi historia por ser demasiado pomposa.
Pero yo sé que fue cierto lo que viví aquella tarde, porque me llevé de recuerdo un par de peces bronceados que van conmigo a todas partes metidos en un globo hinchado y muy bien alimentados.




12 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

Y ¿ qué piensan ellos ?

Siempre me ha atraido el mundo submarino pero le he tenido miedo...por aquello de ser un nadador deficiente


Pero a mí del mar, lo que me atraen son las sirenas


Besos

Anónimo dijo...

Mi rayo de sol hoy ha sido leerte. Me reconforta y me alivia, hoy especialmente, que es un Domingo de los difíciles. De los que necesitas amigos que te saquen la mano de la mandíbula del tiburón. Porque cerró antes de lo previsto su boca, mientras le hacía el blanqueamiento dental, que hacía que su sonrisa luciera tan bonita...Acto reflejo o quizá por su naturaleza salvaje.

Juana la Loca dijo...

yo si fuese pescado me pondría un bikini de colores, para las medusas una goma como las gafas de los niños...
a mi los peces se me mueren todos, pero tengo una tortuga preciosa
besos de primavera

Liliana dijo...

Yo te creo!

Así como yo te digo que la belleza interior no se arruga! :P

Y a darle, que la práctica hace al maestro....verdad? :D

Besos =)))

A. dijo...

Yo si te creo.

A mí el mar me gusta, pero también me asusta... y mucho.

Un abrazo fuerte y sentido.

Sicilia dijo...

Mmhhhhh y si metemos a los peces en Martini a ver que nos cuentan ellos..!

Le han dado el alta muy pronto signorina...
La descompresión es peligrosa jejejeje.
le sonrio .. Glub
beso y martini
S

María dijo...

Memoria de pez, no piensan demasiado.

Busca sirenas, se oyen...

María dijo...

Ser bálsamo reconforta. No obstante, lo malo también pasa.

Besosss

María dijo...

Pues solucionas problemas!

Y una tortuga...preciosa, como tú.

Besos.

María dijo...

Un miembro más para el grupo!

Estamos dándole! Jajaja

Besos

María dijo...

Nos pasa lo mismo, asusta, pero guarda tanto dentro...

Abrazo de vuelta.

María dijo...

Jajaja, pues los peces en Martini sólo podrían contar hasta 5...

No notas los efectos de la descompresión? Están ahí.

Un beso