jueves, 12 de octubre de 2017

¡ACHÍS!

De la red
Estoy aquí, sentada al sol, mirando directamente a los ojos de nadie.

Hasta el eco se fue, ni siquiera el zumbido de las abejas fabricando miel obtienen sonido de vuelta en esta, mi naturaleza. La tierra huele a piel, sus poros son mis huellas, los caminos pronunciados las cicatrices de mi vida, de la tuya y de la nuestra. 

Recorro una y otra vez mentalmente el guión de esta historia, considero que había un exceso de puntos y comas, demasiados personajes secundarios y silencios prolongados entre escena y escena. El éxito de la obra estaba no garantizado desde el minuto uno, pero aún así la produje hasta quedarme literalmente exhausta y seca.

Por eso ahora necesito sentarme al lado de estas margaritas nuevas, porque al ver crecer sus pétalos crecen mis creencias, porque al tocar sus tallos verdes me contagian su dureza y porque al soltar el polen en primavera estornudo una a una todas mis pesadillas y con ellas mis problemas.


6 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

Un estornudo tiene una fuerza inusitada

Verás como se ahuyenta todo

Besos

ana dijo...

Con un estornudo liberas hasta el alma de algún pesar y sobre todo llenas los pulmones de aire fresco y renovado. Un abrazo

Liliana dijo...

Bienvenido estornudo!

...mientras no sea gripe.

Buen finde =)))

TheWickedNightmare dijo...

Ojalá me fuera tan simple, pero incluso al estornudar te puedes ir atrás
Saludos

Juana la Loca dijo...

así me siento yo..
he dado todo hasta quedarme reseca...
y con mal regusto de boca
besos

A. dijo...

Triste la vida sin percusión.

Estornudemos fuerte, que ahuyente el silencio.

Beso.