jueves, 9 de octubre de 2014

SER



Fue una mañana, cuando al asomarme por la ventana llevando una taza de café caliente en la mano, caí en la cuenta de que el cielo estaba distinto, su color era rosado y como si de una tenue lluvia se tratara, caían gotas ovaladas que desprendían un aroma afrutado que se impregnaba en la piel como los perfumes caros que yo utilizaba.

Ese día lo decidí, era el momento ideal para deshacerse de lo pesado e intentar de una vez por todas comprobar qué era eso de lo que tanto se hablaba, la liviandad.

Para ello comencé por desprenderme de la ropa ajustada, un vestido holgado y blanco sería mi uniforme. Nada de zapatos, anillos, gafas o sujetadores.

Cerré con llave en una caja hermética los pensamientos obsesivos, los malos momentos, las rabietas, empaqueté con papel de regalo los proyectos, los compromisos, los planes, los dolores de cabeza.

Busqué en el fondo de un cajón que tenía casi olvidado un paquete de globos de colores que sobraron de mi antepenúltimo cumpleaños. El aire denso que respiraba me ayudó a llenarlos sin demasiado esfuerzo y fui capaz de componer un arco iris de cuento al que agarré con fuerza con mi mano derecha, sin roces, sin miedos.

Salí a la calle y cerré los ojos, al momento sentí cómo me elevaba unos centímetros del suelo, poco a poco fui subiendo y noté que mi cuerpo no tenía peso, fue un instante breve, pero único e intenso. 

Entonces de mis ojos brotaron lágrimas cálidas, lloraba de emoción por haber conseguido limitarme a ser durante unos minutos solamente un objeto.

Desperté de mi sueño, el cielo estaba gris esa mañana, no había a mi alrededor cajas herméticas, paquetes de regalos o globos llenos de aire denso. Y no sabría explicar por qué, pero a esas horas y en ese momento, me sentía capaz de comerme el mundo gracias al vívido recuerdo.


4 comentarios:

Noelplebeyo dijo...

Debe ser precioso el formar parte de tu sueño.

Eres fantástica aun soñando. La realidad pronto superará cualquier siesta

Mary Carmen Magia dijo...

Es bueno liberarse de muchas cargas que llevamos diariamente.

Ser, sin tener...Necesitar lo mínimo.

Muchos besos

María dijo...

Ruborizada y con una sonrisa puesta!

GRACIAS!

María dijo...

Es bueno y necesario!

Pensamos exactamente lo mismo!

Besazos