sábado, 7 de marzo de 2015

ALUVIÓN DE COSAS BONITAS



Mi labor de hoy ha consistido en sentarme a observar. Y el resultado no puede haber sido más positivo, captar gestos, movimientos, oír palabras sinceras, otras emocionadas, sentir el sol más cerca, estirarme para agarrarle de la corbata y devolverle, estando ya cara a cara, un guiño cómplice queriéndole decir: "por fin has aparecido, te has hecho de rogar".

Hoy me he demostrado a mí misma que ser feliz es una cuestión muy personal, que si alguien cumple años debes tener un detalle bonito y especial, que si otro está llorando por un desengaño debes ofrecerle tu hombro para que no se sienta solo y que si aprendes a formar un grupo variopinto para crear, una historia propia que parecía simple y pequeña se convierte en algo digno de representar.

Desde la alegría que se respiraba en la calle, al perro perdido y asustado que acogí en mi casa, desde el encuentro fortuito con un amigo, hasta la ayuda que presté a una anciana, hoy todo ha resultado ser perfecto y lo guardaré en la memoria para volver a él cuando las dosis de reservas positivas se vayan agotando con los días.

Por exigencias del guión mañana he de ponerme un disfraz, si pudiera elegir quisiera ser pétalo blanco de margarita silvestre, que orgulloso se estira cada mañana para llevar a cabo la labor de sus días, completar la flor que sin fallos o defectos adorna una parte del campo muy cuidada, siendo consciente de que soy pequeño e insignificante así grosso modo, pero que sin mí, la totalidad sería imperfecta.

13 comentarios:

AtHeNeA dijo...

El gusto por detalle hace que elevemos lo cotidiano a la categoría de extraordinario.
Pétalo blanco de margarita silvestre... Yo también lo elegiria.

Un abrazo de luz

Noelplebeyo dijo...

Nunca me he planteado formar parte de una flor, por bella que sea.

Quiza, si pudiera, abejorro que adorna y sobrevuela

Disfruta del momento

Gala dijo...

Que hermoso texto.
Me ha gustado muchísimo, igual que volver a verte...
La sencillez en si misma es grandiosa, y a veces nos empeñamos en no querer formar parte de ella, en evadirnos disfrazados en nuestro día a día, en lo completo y pleno que puede ser lo cotidiano, visto desde la perspectiva de quien observa.
De verdad que me ha gustado tu planteamiento...
Personalmente, las margaritas me parecen ideales, sencillas y tan bellas que como bien dices, sin ellas no está el campo completo.
Besitos mediterráneos.

Katrina dijo...

Que linda sensación transmites... a veces todo está ante nuestros ojos pero no nos detenemos lo suficiente para verlo... más aún cuando un dolor nos cubre, queremos que el tiempo pase rápido y nos cure de todo y con eso simplemente cerramos los ojos a lo que el día nos regala...

Saludos!

Juana la Loca dijo...

maravilloso maría...
llevas toda la razón, es una cuestión muy personal, aunque lo exterior también influye.... y hemos de estar muy seguros de nosotros mismos y no dejarnos influenciar...
besos.

María dijo...

Pues pétalos de margaritas silvestres vecinas, así secretos al oído.

Besos

María dijo...

Disfruto, de la vida!

María dijo...

La belleza de lo simple. Está ahí y nos cuesta verla.

Contenta con tu vuelta :)

María dijo...

Respira, Katrina, respira.

Un abrazo.

María dijo...

Pues barrera proyectada para que lo exterior no influya!

Besos!

Carmen Magia dijo...

Este escrito tuyo es una inyección de vida.

Tendría que tener yo hoy en cuenta tu consejo, que es muy bueno... Ser feliz es una cuestión muy personal...

Muchos besos, siempre es bonito leerte.

María dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
María dijo...

Me encantan tus comentarios. Si consigo transmitir momentos de paz, objetivo conseguido.

Sabes que eres parte de esta casa.

Besazos.