viernes, 17 de julio de 2026

AS


Después del caos ella comenzó a caminar como una más entre las cartas de la baraja. Se aseguró de apropiarse el As, se puso su mejor vestido y con las cicatrices cosidas con prisa y sin precisión, salió a comerse la injusticia de la vida dejando cadáveres vivos clamando su atención.


La jugada llevaba el mando, alguien por ella movía los hilos y pasaba a la acción. Unos días empezaba formando parte de una escalera real y acababa siendo eliminada, otros se pasaba las horas jugando al James Bond.


Ella se acostumbró a guardar los sentimientos y a fingir una perenne actuación. No necesitaba una corona dorada en su cabeza, un brillante en el dedo, un broche o un prendedor; tan solo deseaba poder superar con orgullo las partidas perdidas y ser capaz de sostener su corazón intacto después de cada ciclón.


Entre tréboles, diamantes, picas y corazones aprendió que el secreto no estaba en ganar las partidas, sino en querer seguir buscando la luz en un mundo sombrío lleno de odio y rencor.


miércoles, 17 de diciembre de 2025

¡BEEE!

De la red



Cuando nací no tenía lana, por lo que todo el mundo podía ver mi piel recién estrenada. Al ser de color rosa me pusieron muchos apodos: que si pantera, que si fresa con nata, que si caramelo, chicle, piruleta o chupachups. Pero en realidad mi verdadero nombre era oveja, al igual que el de todo el rebaño que siempre me acompañaba.

 

Nunca supe por qué las demás eran blancas, todas las tardes veraniegas lamían su cabellera con gusto y el reflejo del sol me cegaba.


Me acostumbré a llevar gafas de sol y me convertí en un joven malote y rockero. Destacaba en las fotos y eso hizo que se agrandara mi ego, pero todo se precipitó al vacío el día en el que nació mi primer mechón lanudo: resulta que fue negro.


Después de un tiempo atigrado, sorprendido y angustiado, me retiré a la montaña para meditar sobre mi futuro más inmediato y concluí aprovechar al máximo mi negrura externa: en los textos me camuflaría entre lo blanco como un punto y aparte, en tu cuerpo como un lunar estratégico en tu pierna, entre los dientes como la caries que duele y en la naturaleza como la oveja negra.

martes, 12 de agosto de 2025

CICATRIZ CON PATAS

De la red

Cicatriz con patas se pasea por el mundo como el que conoce el camino aunque no sabe a dónde va.


Las gotitas de sangre que rebosan de su cuerpo van dejando un rastro rojizo que si lo miras con perspectiva verás que forma una imagen que describe a una genocida: está escribiendo el exterminio de su propia vida.


Cierra los ojos y recuerda aquel primer día, cuando una pequeña llaga supuraba y dolía. Intentó curarla con apósitos y medicamentos, pero la herida resistió y a partir de ese momento comandó una legión.   


Cicatriz con patas lo aceptó, incluso la retocó con maquillaje para que pareciera un moderno tatuaje al que todos le hacían fotos y lo alababan por su gran precisión. Pero el color la delataba y estar partida en dos tampoco ayudaba.


Cambia de destino, es experta en hacer mudanzas, viste de colores y se tapa en la playa. No se relaciona demasiado con la gente, no le gusta la morcilla, ni su pelo, ni sus dientes. Sin embargo, respira, nutre sus pulmones, escribe poesía y al final del día acaba escuchando canciones esbozando, pese a su cicatriz, una gran sonrisa.


jueves, 19 de junio de 2025

MI CAOS

De la red


Hoy me percibo en gris y negro, soy una especie de sombra de lo que fui, un negativo fotográfico velado que fue expuesto a la luz por accidente.

Acumulo tantos conocimientos viciados por el tiempo que hacen de la convivencia un caos, ese enredo que, aún intentando colocarlo ordenadito, tiende al anarquismo cuando me despisto, una vorágine capaz de comérselo todo sea cual sea el sabor del guiso.

Intento insistentemente darle la vuelta al calcetín, pero mi pérdida de agilidad manual lo enmaraña: la punta acaba en el talón y el talón en mis entrañas. Oprime y huele a rancio, me ahogo y vuelve el fango.

No obstante, me convenzo de que vivir en las profundidades tiene que tener algo positivo. Por ejemplo, si te juntas con lo negro tu gris se mantiene vivo, los defectos de tu alma pasan desapercibidos y por bajita que seas, habitas en un sitio donde lo más alto no son los edificios, sino el piso.

Mi caos son cuatro letras desordenadas que chocan entre ellas y hacen mucho ruido. Pueden formar cosa, caso, saco, soca, pero nunca se conforman, se desordenan y vuelve el lío.

lunes, 3 de marzo de 2025

De la red


Sentada frente a ti, omnipresente, rodeada de más oscuridad que nunca porque pretendes llevarte otra parte de mí. Hablemos.


Nunca he entendido tu sentido del humor, creo que al no compartirlo te has ofendido y eso te hace casi humana, pero te falta la compasión, te fallan las formas, aterra tu imagen y el frío que provocas.


Es cierto que andamos distraídos por este mundo, nos centramos en todas las bellas rarezas que nos envuelven con tal de abstraernos del momento en el que vendrás a buscarnos, pero mi queja es que no me dejas en paz, no hay respiro entre visita y visita y, sinceramente, no podré atenderte como te mereces porque se me ha acabado el té con pastitas.


Entiendo tus motivos, mis personas son especiales y bonitas, quizá tienes celos, quizá carencias afectivas, desear lo ajeno no es bueno y robarlo en estas circunstancias roza la alevosía. 


Echo de menos una buena charla sin mentar tu presencia, echo de menos dormir en calma y despertar sin sobresaltos, echo de menos caminar sin nudos en el estómago, reír a carcajadas o escuchar una canción sin sentirme náufrago del tiempo.


Estamos desajustados. Nos queda algo pendiente, considero que esta conversación debería ser más fluida, yo comparto contigo palabras y lágrimas vivas y tú conmigo solo tu espantosa sonrisa. 


Maleducada.


domingo, 3 de noviembre de 2024

METICULOSAMENTE IMPERFECTA



De la red


Me senté en un banco a tomar el sol el otro día y, seguidamente, me quité los zapatos para comprobar qué sentía.

Raíces invisibles se enroscaron en mis tobillos, probaron mi sabor y sentenciaron su veredicto: si existe la imperfección, ya tiene nombre y apellidos.


Yo lo sospechaba desde hace tiempo y por eso me esforcé en sacar malas notas, en cagarla o en romperlo. Ser imperfecta es costoso y conlleva horas y horas de estudio. Quizá el secreto esté en los hechos, esos que nunca se hacen, se harán o se hicieron.


Imperfecta hija, imperfecta esposa, imperfecta amiga, imperfecta idiota. Luché tanto por alcanzar la imperfección que mis pesadillas eran sueños llenos de momentos perfectos, aderezados con purpurina, estrellitas amarillas y un unicornio multicolor; donde el amor me correspondía y la palabra familia era única y exclusivamente mía.


Creo que mi imperfección está a punto de alcanzar el doctorado cum laude: sin pretenderlo, me senté en un banco a tomar el sol el otro día y resulta que estaba lloviendo.


miércoles, 21 de agosto de 2024

VIAJES EXTRAÑOS


Sé que te invito a viajes extraños, quiero que tus ojos perciban la rareza, sin esas excursiones furtivas no sería posible tocarnos, mirarnos, formar esta pareja.


Nuestras maletas están llenas de recuerdos, los míos pesan, los tuyos se fueron diluyendo. Tú eres afortunado. Como autocrítica, creo que yo tiendo a engordarnos en exceso. Y después, los acuno y les añado sucesos no inventados, sino reales, de esos que son de carne y hueso.


Aquella vez que nos plantamos en una isla perdida, conseguimos encontrarle el sentido a nuestra vida en familia. Cuando llegamos en plena noche al bullicio de aquella ciudad italiana, descubrimos que hablar el mismo idioma es, ante todo, una ventaja.


Al enfrentarnos al ladrón, al ratero o al maleante, ambos estuvimos de acuerdo en la reacción y en la respuesta que los hizo sentirse insignificantes. Sin embargo, cuando metiste los pies en el fango que me rodea, pegaste un traspié, me miraste a los ojos, saliste corriendo y cerraste la puerta.


Cada día salgo al balcón de piedra y observo el camino que te llevaría a casa. El lodo aún está presente, deseo que llegue la primavera, a ver si es posible que el calor seque lo embarrado y volvamos a encender juntos aquella hoguera.