Dos pajaritos me contaron que por las noches se encontraban furtivamente en el lugar con más claros del bosque, para que la luna reflejara su luz sobre ellos y así poder verse tal y como son, sin engaños ni postizos.
Se limitaban a observar: cada pluma fuera de lugar, cada mancha de barro o cada herida, informaba al otro de lo que había sucedido durante el día.
Sus picos no hablaban, su mirada lo decía todo.
Ella fue construyendo su nido en una zona donde no corre el aire ni se prevén peligros, ramita sobre ramita tomó forma y esperaba dentro, ansiosa, la llegada de la primavera.
Él, mientras tanto, salía en busca de alimento, volaba durante horas, peleaba por un gusano, bebía agua de lluvia y de vez en cuando, metía sus patitas en algún charco embarrado.
Aquella noche la luna no se mostró, las nubes la tapaban por completo y de repente, el viento provocó un tornado que se los llevó.
Aparecieron lejos de su casa, unidos para siempre y con forma de corazón, así permanecieron para siempre y aún hoy si buscas en medio del bosque, oirás un crujido sin lamento, que te provocará escalofríos para que reflexiones un momento y te des cuenta de que dejar las cosas para mañana, no es siempre la mejor opción.
domingo, 10 de febrero de 2013
jueves, 31 de enero de 2013
UNA SONRISA
Me enseñaron o aprendí, que cogerse de la mano puede ser una experiencia indescriptible, si te centras en sentir cada milímetro de su piel.
Aprendí o me enseñaron, que cada día debes sonreír un buen rato, dar saltitos de alegría o tirarle un poquito de la cola al gato.
Mantener esa cordura que domina la infancia, si es blanco es porque es blanco, si es verdad es porque no es mentira, si corro es porque me pillan y no por tener prisa, si enfermo sé la causa y me tomo una aspirina, voy al cole con la mochila y le pongo ojitos a la vecina...
Dónde queda todo lo vivido, cómo es posible no recordarlo, ¿cuándo nos convertimos en simples máquinas expendedoras? Damos lo justito sólo si antes hemos recibido.
Me peinaré con coletas, me calzaré los patines, me sorprenderé de casi todo, pero nunca lo olvides: la madurez no implica perder la ilusión, búscala en todo momento, si insistes y la conquistas, se quedará a vivir frente a tu habitación.
miércoles, 23 de enero de 2013
NOSOTROS
Un día paseando por Sevilla, en mi primer visita al Sur, esa Andalucía que cautiva, que llama, que atrae, una mujer con una ramita de romero en la mano, insistió en leerme el futuro.
Entonces mi inexperiencia era tal, que osé a dársela, me creí lo que decía y pagué con papel, como indican las normas.
Todo era nuevo para mí, como recién acabada la metamorfosis de la mariposa, ahora podía volar y estar a salvo de muchos depredadores, pero creía que también implicaba la palabra tan temida: soledad.
Nada más lejos de la realidad, desde entonces somos uno, desde entonces llamo vida a todo lo que siento, a todo lo que pasa.
Y si el balance de los años vividos se midiera en besos y en miradas, no serían 23, serían miles o millones, una cuenta que aún está a medias y que si se desborda un día, la aprovecharemos para hacernos un pastel y medio con forma de corazón, de sabor a fresa, con adornos de chantilly y dosis y dosis de paciencia.
Entonces mi inexperiencia era tal, que osé a dársela, me creí lo que decía y pagué con papel, como indican las normas.
Todo era nuevo para mí, como recién acabada la metamorfosis de la mariposa, ahora podía volar y estar a salvo de muchos depredadores, pero creía que también implicaba la palabra tan temida: soledad.
Nada más lejos de la realidad, desde entonces somos uno, desde entonces llamo vida a todo lo que siento, a todo lo que pasa.
Y si el balance de los años vividos se midiera en besos y en miradas, no serían 23, serían miles o millones, una cuenta que aún está a medias y que si se desborda un día, la aprovecharemos para hacernos un pastel y medio con forma de corazón, de sabor a fresa, con adornos de chantilly y dosis y dosis de paciencia.
domingo, 13 de enero de 2013
DEL REVÉS
Si un diente de león, y no un colmillo carnívoro precisamente, se atreve a nacer en el mes de enero. Si hay margaritas, de esas para arrancarles las hojas, a su lado. Si abejas aún flacuchas revolotean a su alrededor buscando alimento... es que algo raro está pasando.
O mirando desde otro punto de vista, podemos pensar que en ocasiones es bueno saltarse las normas, que no es necesario que las horas del día controlen tus hechos, que si un rayito de sol alcanza mi cuerpo, me estiro o encojo según me apetezca, que si hace frío me pongo el abrigo o me quito la camisa, que el calendario no obliga a seguir una rutina.
Quién sabe, quizá sea hora de deshacerse de lo preestablecido, tomar el camino de las piedras y, aún con riesgo de torcerse un tobillo, intentar llegar a la meta sano y salvo pero, eso sí, con moreno en la cara y sonrisa de niño.
jueves, 3 de enero de 2013
DE ESA POBRE VIDA
Si hay algo que valoro y por lo que me encuentro ahora mismo plena, es tener tiempo para dedicar a mis libros.
Pero tiempo de calidad, hacerlo con calma, entender, repetir, reflexionar...
La frase de hoy: "Lo que realmente me angustia es cómo nosotros, de forma deliberada o inconsciente, empobrecemos la vida"
Como si lo viera ahora todo desde muy arriba, observo la rapidez con la que se mueven los demás, desde mi paz, mi calma y vislumbro poco más que animales en movimiento, como si unos hilos invisibles tiraran con fuerza para llevarlos a su destino rutinario y hostil.
Nos centramos en lo superfluo y nos olvidamos de lo íntimo, de lo personal. Juzgamos a los demás por sus logros, por sus hechos y consideramos que cuanto más haga una persona en 24 horas, más digna de halago es.
El cambio es sustancial, estoy enriqueciendo mi vida, me rodea pura naturaleza con sus detalles brutales que consiguen hacerme sentir viva.
Estaba ahí y no lo sabía, hay qué ver lo bien que sienta soltar lastre cuando éste se vuelve pesado, tóxico y amenazante para la propia supervivencia.
Pero tiempo de calidad, hacerlo con calma, entender, repetir, reflexionar...
La frase de hoy: "Lo que realmente me angustia es cómo nosotros, de forma deliberada o inconsciente, empobrecemos la vida"
Como si lo viera ahora todo desde muy arriba, observo la rapidez con la que se mueven los demás, desde mi paz, mi calma y vislumbro poco más que animales en movimiento, como si unos hilos invisibles tiraran con fuerza para llevarlos a su destino rutinario y hostil.
Nos centramos en lo superfluo y nos olvidamos de lo íntimo, de lo personal. Juzgamos a los demás por sus logros, por sus hechos y consideramos que cuanto más haga una persona en 24 horas, más digna de halago es.
El cambio es sustancial, estoy enriqueciendo mi vida, me rodea pura naturaleza con sus detalles brutales que consiguen hacerme sentir viva.
Estaba ahí y no lo sabía, hay qué ver lo bien que sienta soltar lastre cuando éste se vuelve pesado, tóxico y amenazante para la propia supervivencia.
sábado, 15 de diciembre de 2012
VER
Más ser,
menos tener.
Más tiempo para ti,
menos para quejarme sin fin.
Muchas más horas a lo largo del día,
menos malos ratos por culpa de mi cabezonería.
Verdadera ansia por poner un gran árbol de Navidad
colgar de las ramitas verdes mensajes de los que calan dentro
y comprobar
si la gente lee y entiende,
o sólo mira las luces brillar.
sábado, 1 de diciembre de 2012
COLOR
Cuando el color se esfuma y todo parece más blanquecino.
Cuando los matices dorados se oxidan y sueltan la herrumbre por toda la estancia.
Cuando el sol no logra alcanzar la copa de los árboles y éstos se tornan tristes y apagados.
Entonces el color permanece en la piel, de ella brotan la luz y los colores, el tono que destaca es el que permanece, hagámoslo partícipe de la fiesta.
Cuando los matices dorados se oxidan y sueltan la herrumbre por toda la estancia.
Cuando el sol no logra alcanzar la copa de los árboles y éstos se tornan tristes y apagados.
Entonces el color permanece en la piel, de ella brotan la luz y los colores, el tono que destaca es el que permanece, hagámoslo partícipe de la fiesta.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)






