lunes, 26 de octubre de 2020

PEGATINA


Escúchame, estoy dentro de tu pecho pegando gritos, me muevo mucho, a veces salto, otras doy brincos. Los médicos te han diagnosticado arritmia sinusal, te dicen que respires despacio y se pasará.


Cuando respiras profundamente los alveolos del pulmón izquierdo me producen gases, si lo haces superfluo me quedo colgado como un vulgar almanaque. Deberías coger y soltar el aire sin guion preestablecido, porque así nadie me provocaría nada ni me colgaría estando inmunodeprimido. 


A menudo me veo pintado, troquelado o esculpido. Me colorean de rojo, alargan el pico e intentan que las curvas sean siamesas. No saben los que me crean que así confunden la verdad con las falsas  promesas. 


Porque la realidad es totalmente diferente: soy irregular, soy defectuoso, a veces me paro unos segundos, otras me acelero y modifico el pulso... Domino vidas sin yo quererlo, soy relleno de pegatinas en libros y cuadernos.


Déjame llorar cuando los días son lluviosos, pégame al cristal y muéstrame al mundo, necesito nutrir mis músculos para seguir adelante sin perder el rumbo. 

domingo, 20 de septiembre de 2020

INANICIÓN


Mi alma está enferma por inanición, siempre pensó que podría sobrevivir viajando sola y se equivocó. 

Subió hasta las cumbres más borrascosas y bajó en picado a los pozos más profundos sin ninguna compasión. Dice que por el camino le dio tiempo a leer a los clásicos y que eso le abrió las dudas a su ya debilitado corazón.

Renunció a la compañía, a la ayuda, al consuelo, creyó que su sombra alargada la guiaría y la cubriría de verde esperanza. Sin embargo ella, la sombra del alma, era voluble: cambiaba de tamaño, de forma, de dirección, de repente se enrollaba...

…y mi alma se perdió.

Vagó a duras penas entre pensamientos errantes y sueños desahuciados por ser inconquistables. Los primeros apestaban a alcohol, los segundos deprimían a sus semejantes, los cuales se convertían en anhelos holgazanes.

La rescaté in extremis un día al pegar un grito. Salió disparada de mi boca y la agarré por un bracito. Estaba tan débil y tan delgada que tuve que meterla en agua caliente para ver si se espabilaba.

Desde entonces la cuido y le doy alimento, hablamos de vez en cuando e intercambiamos argumentos. Ella me explica sus miedos y yo le disfrazo la verdad de las cosas corriendo un tupido velo. 

jueves, 3 de septiembre de 2020

GIRASOLA


Soy una girasola hembra y aunque no quiero, no dejo de perseguir al sol. Me atrae como se atraen los polos opuestos, las hojas quieren ser alimentadas y mis pétalos buscan constantemente su calor. 

He estirado tanto el tallo sin ser consciente, que a veces tengo tortícolis y como consecuencia vértigo incapacitante. Mi savia bruta circula llena de agua y minerales y la parte elaborada baja repleta de gelatina y muchas, pero que muchas vitaminas revitalizantes.

Con cada llegada del ocaso sufro un ataque de ira y su amanecer inesperado me devuelve a la vida. Nunca estoy segura de si será el último o es el primero porque cuando su rayo de luz se acerca empiezo otro nuevo intento.

Acicalo mis pipas y les saco punta a todas, retoco el color amarillo y les aplico algunas sombras. Bebo un sorbo de agua para mantenerme hidratada y comienzo la persecución: giros de derecha a izquierda, guiño de ojos y un poquito de seducción, estas curvas tan lozanas saben que son deseadas.

Nunca pierdo la esperanza de quemarme con su fuego, sería la muerte más romántica, la más elegante, la más digna para esta girasola tan sencilla.

domingo, 16 de agosto de 2020

DE PÁJAROS


Últimamente decenas de pájaros desorientados acuden hasta mí, unos se chocan contra mi cráneo, otros me hacen caca o pis.

Yo, que intento ir siempre tan correcta y tan divina tengo que cambiar la postura para evitar comerme palomas cuando lo que me apetece es caviar. Deshacerte de la rigidez cuesta horrores, sobre todo si la has llevado contigo de día y de noche.

Me ha dado por pensar que igual son aves mensajeras y que se comunican conmigo en morse moderno, un lenguaje más sucio, pero mucho más directo.

Un aletazo, significa: "¡despierta!". Un pico clavado: "eso duele, nena". Una deposición: "la estás cagando". Un pis amarillento: "qué a gusto te has quedado".

Así que me he comprado una libreta hecha de papel verjurado y he comenzado a atar cabos uniendo hechos y significados. De momento estoy a medio camino, creo que aún sufriré muchos más choques vespertinos.

Después de lavar mi piel y de adecentar mi ropa me miré al espejo: lejos de enfadarme por dejar de ir limpia, todos estos hechos los interpreto, simplemente, como una serendipia.


domingo, 2 de agosto de 2020

CURVAS

De la red
Tendemos a complicamos la existencia: nos empeñamos en crear curvas infinitas pudiendo ir en línea recta. 

La curva madre, cuando llega a la madurez, pare curvitas. Las reparte por el mundo, aunque tienen predilección por dejarlas campar a sus anchas donde las pendientes son pronunciadas. Una vez allí intentan ordenarse, pero al ser tan infantiles les cuesta mucho ponerse de acuerdo y organizarse.

Poseen ese aire despreocupado, como si hubieran sido dispuestas ahí a la fuerza y ellas se hubieran rebelado. Por tanto retorcerse y pegar gritos en silencio se han agrietado sus bordes hasta lugares infinitos. 

El asfalto cubre sus huecos, esos agujeros grandes y profundos que por desgracia todos conocemos.

Expertos con nombres desconocidos las han estudiado y han convocado prestigiosos congresos internacionales cada verano. Han intentado ponerlas rectas aplicándoles métodos físicos y productos químicos, ofreciéndoles sobornos o buscando una confesión. Lamentablemente ni la tortura ni la psicoterapia personalizada le ha dado a nadie hasta ahora la razón.

Las curvas son y siempre serán curvas, esa especie de sonrisa cóncava que intenta abrazarse a sí misma aunque nunca lo logra. 

martes, 30 de junio de 2020

SUDANDO

De la red

Nos pasamos la vida sudando en exceso, metiéndonos todo tipo de ungüentos tóxicos y sacando el líquido sobrante de dentro. 

A ratos quisiera darle la vuelta a mi cuerpo: guardar las cicatrices que tiene la piel y enseñar todos los órganos, los músculos y los huesos. Estoy convencida de que con las cosquillas al hígado también se le pone la piel de gallina.

De esta forma podría eliminar las grasas utilizando mi lavavajillas más concentrado, esculpiría las abdominales siguiendo un estricto  proceso y los tatuajes que quisiera tendrían que ser dibujados única y exclusivamente sobre el esqueleto.

Los globos oculares esconderían muchos datos, todo lo que decimos con la mirada, pero el corazón acelerado se mostraría aireado y sin poder tapar su rubor ante tu inminente llegada.

Por otro lado, la piel dejaría de exhibir su color y eso nos ahorraría problemas cotidianos. El vello crecería y, además, lunares, espinillas y pecas convivirían en armoniosa armonía.

Aprovecharía para quitarme con pinzas todos los tumores benignos y a los malignos les impondría una estricta cuarentena. Todo se irá viendo, pero tengo claro que cambiaría el vivir muriendo, por el morir viviendo.

martes, 9 de junio de 2020

LO SIMPLE

Me enfrento a la hoja en blanco temblando, principalmente porque mi mente a menudo navega entre aguas bravas o turbias y al querer pintar el cielo me asusto y lo araño con las uñas.

Al mostrar la obra a mis allegados comentan por lo bajini que siempre pinto paisajes lluviosos, que debo estar deprimida o que quizá echo de menos Galicia. Si tuviera que decirles algo, tan solo les diría que me gustan las líneas.

Cuando me expreso creando volúmenes y conformando espacios, tallo mis esculturas sin piernas ni brazos, así evito cincelar dos codos, dos rodillas y veinte dedos, ya que tiendo a estropearlos por aquello de los miedos. A cambio esculpo bloques lineales que recuerdan a edificios sin ventanas ni desagües.

Al venderlas como cuerpos la mayoría me pide la hoja de reclamaciones. En ellas escriben muy furiosos que, presuntamente, les quiero vender un bloque de cemento a precio de oro. El problema es que ellos no viven el proceso creativo, ese en el que te desnudas y todo tu ser queda esparcido.

Si edito fotografías las flores pierden color, si escribo una canción no cuadran las rimas, si diseño un vestido me equivoco con el patrón y si preparo el postre le echo demasiada vainilla.

Después de mucho pensarlo he llegado a la conclusión de que lo complejo no va conmigo, porque mire donde mire, al final gana lo simple.