jueves, 3 de mayo de 2012

SAL


Seremos soñadores toda la vida, saldremos a pescar para olvidar, juntaré tu mano con la mía, encajan, encajaron, encajarán.


El agua limpia las impurezas, pececillos con dientes acabarán con lo demás, pulpos rosados y con ventosas absorben los recuerdos en los que no estás.


Tirar el anzuelo y esperar paciente, eso es un arte, es vital, recomiendo a los que corren que echen el freno y que empiecen a  valorar detalles como el movimiento de esas hojas, el olor a azafrán, la cadencia de las olas del mar, el polen de esos árboles que te hacer estornudar... Todo es vida, todo sirve, todo se puede reciclar, cambiar la forma y el uso, pero en el fondo ser útil mil veces más.


Y a quien no le guste el agua, que toque con la punta de los dedos la más salada de todas. Así recibirá el aliño necesario para cambiar la mirada y ver que lo dulce no es lo bueno y que en ocasiones la acidez es sinónimo de pleno. 

jueves, 12 de abril de 2012

BOCADILLOS



Este jueves me apetece ser artista, quiero dibujar cómics.


Crear a base de trazos el puño cerrado de algún superhéroe aplastando al malvado. Dar forma a hormiguitas exclamando, grillos preguntando, damas en apuros suplicando y, como no, a un fontanero chapucero cargado de aparatos.


Los bocadillos tendrían gran parte de protagonismo, redondos cuando la conversación vaya rodada, cuadrados si hay que dejar claras cuatro cosas, estrellados si estridentes son las palabras, corazones cuando la pasión traspase las páginas...


Y las letras, mezcladas como por arte de magia, formarían vocablos lo suficientemente claros, para dejar con la boca abierta a las personas que se atrevieran a comprarlo.


Porque habría que comercializarlo, claro, 1,80 IVA incluido, tirada diaria, obligatoria, buscada, para empezar el día desayunando entre héroes inventados y situaciones de mentira y así salir al trabajo con esperanza y una sonrisa y saludar a Don Francisco sacando el bocadillo sin esquinas.

sábado, 7 de abril de 2012

VIDA





El tiempo se ha aliado conmigo, llueve fuera y yo descanso, le abro los brazos a la nada, ven a mí, ven a mí.



Siento que veo los toros desde la barrera, como si las vidas ajenas, de las que conozco migajas, se proyectaran en mi televisor y yo, atenta e interesada, tomo nota, sufro, vivo, imagino.


De desengaños y falsas amistades ya se ha hablado mucho, prefiero quedarme con la calidad, la calidad humana, la calidad en botes, salpicada con litros de leche condensada, de esa tan dulce que resulta pecado no probarla.



Y si el mundo nos muestra sólo caos, yo tomo la alternativa, comienzo a formar parte del tsunami y me dejo llevar, intentando levantar una mano para ser rescatada, y ¡quién sabe! igual resulta ser que vivir en la copa de un árbol en compañía, no es tan malo como yo pensaba, o que avivar el fuego en una cueva abandonada te da motivos de gustito suficientes para sonreír durante tres días, que hundir los pies en el barro te genera salud y energía y que unir nuestros cuerpos sin planearlo es a lo que yo llamo VIDA.


domingo, 25 de marzo de 2012

ESAS VERDADES QUE...








Siempre me ha gustado prestar atención a lo que los niños expresan, suele decirse que dicen la verdad.




En ocasiones encuentran las palabras adecuadas o la expresión o la razón, o simplemente le damos la vuelta y le encontramos sentido...




Hace unos días, uno de esos niños comenzó a retratarme, yo orgullosa, medio posé.




La cabeza, el pelo largo, el cuerpo, pies, manos, hasta ahí todos contentos. De repente traza un círculo a mi alrededor y lo llena de rayas horizontales y verticales.




Le pregunto: ¿qué son esas rayas? intuyendo algo. Me responde: "rejas". Mmmm, rejas ¿por qué?, "para que no salgas de aquí, porque tú no tienes vida". (Estaba en el trabajo).




Ni que decir tiene que la frasecita trajo cola, mi cara de asombro, comentarlo con mi gente, casi ponerle un marco al dibujo e imantarlo en la nevera, ufff, ser tan consciente de que alguien, por pequeño que sea, ha sabido percibir lo que en ocasiones siento...



Cambio es la palabra y en ello estamos.




sábado, 3 de marzo de 2012

MIRANDO





Cruzada de brazos, apoyo mi cabeza sobre ellos y observo. A lo lejos no distingo las voces, la ropa, los colores, sólo veo formas en movimiento, que se trasladan de un lado a otro con prisa, sin mirarse unos a otros, pasando muy juntitos, sumidos en sus propios pensamientos.


Pestañeo y cambia el escenario, formas más pequeñas, son niños jugando, saltan y corren tras un balón, pegan esos chillidos tan penetrantes que me provocan un escalofrío y seguidamente un estornudo que acaba con la "ilusión".


Ahora observo un espejo, es el reflejo de mi propio yo, de ese exterior de piel y pelo, de esa primera impresión. Pero fijándose en la mirada, puede verse algo más, esencia de valor y empatía, cariño y comprensión, un pelín de desconfianza, timidez o no, no no..., juntando todo y con una sacudida, te hago un cóctel de ALL I.

domingo, 19 de febrero de 2012

ARRANCANDO



Está guardada pero me mira. Siento sus sollozos por las noches, alarga una ruedecita y ansía salir corriendo. Yo le pido calma, debe pasar el tiempo para volver a estar unidas.


Me confiesa que anhela ver las estrellas, viajar a lo alto de un bus, sentir vértigo con los baches de las carreteras, quiere abrirse y cerrarse, cerrarse y abrirse.


Mientras tanto, los días pasan, cuando la veo de reojo pienso: ¡tú tan rosa y yo tan blanca!!


Y mucho me temo que este año la espera va a ser larga, porque si los proyectos se cumplen, no podré arrastrar tus ruedas por el camino, tendré que colgar a los hombros el peso de una mochila. La llevaré cargada y volverá llenita.


Pacienciaaaa me pide el cuerpo, antes toca ¡¡vivir los días!!

jueves, 9 de febrero de 2012

ÁRBOL





Si volviera a nacer, renacería. Lloraría a pleno pulmón al sentir frío en mi piel. Me ahogaría la sensación de desapego físico al dormir sola en mi cuna, sonreiría a mi hermana mayor porque la quiero y la querría.


Si volviera a nacer me enfadaría, porque ya no se juega en la calle, ni hay peonzas, tabas o canicas.



Cogería la BH un buen día de verano y una vez tras otra pedalearía cuesta abajo, estampándome contra una puerta, esquivando una moto, saltando y girando, movimientos imposibles, que dan gusto al probarlos.



Sensaciones que se pierden con el pasar de los años, pero en el fondo se anclan y muy de vez en cuando el cuerpo te pide "riesgo", "movimiento", "espasmos".



Y eso es lo que me corre por las venas, sensación de libertad, necesidad imperiosa de salir a cabalgar, a los lomos de una yegua blanca o pinta, al natural, sin silla, sin riendas, sin maestro, sin circuito, ella y yo solas por el campo, evitando las subidas, ya que correr sin ver el objetivo despista a cualquiera y ya se sabe que perderse, en el campo o en la vida, resulta tarea difícil, por lo complicado que es encontrar la salida cuando hay más de un árbol frente a nuestra vista.